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Causas del vértigo y cómo tratarlo
La capacidad de mantenernos erguidos y adaptar nuestros movimientos a la zona en que nos encontramos depende de la información que recibe nuestro cerebro.
Los ojos y los oídos se encargan de “dirigir” nuestros pasos y transmitir las coordenadas adecuadas a nuestro cerebro que las procesa y decide cómo movilizar nuestros músculos, tendones y demás elementos implicados.

El equilibrio permite mantener la posición corporal adecuada a cada circunstancia, ya sea en reposo o en movimiento.
La sensación de vértigo es un síntoma desagradable e incómodo que altera su vida normal y limita a quien lo padece en sus actividades.
La descripción suele coincidir: “noto que las cosas giran a mi alrededor, me mareo, siento náuseas y vomito”. Otros pacientes perciben pérdida de audición, ruidos en el oído y algunos síntomas similares.
¿Qué es una crisis de vértigo?
Los síntomas asociados (náuseas, vómitos y sudoración, entre otros) resultan muy incómodos y limitan la actividad del enfermo.
Atención especial merece la hipoacusia porque puede evolucionar en el tiempo, a medida que se repiten las crisis, y acabar transformándose en una sordera.
Si no se trata de algo esporádico y se repite, pide cita con tu médico. La historia clínica y las preguntas relacionadas con lo que percibes van a aportar mucha información al especialista y ayudarán al diagnóstico. El tratamiento dependerá del tipo de vértigo que padeces.
Tipos y causas de vértigo
El más frecuente es el vértigo posicional paroxístico benigno.
Es un vértigo de aparición brusca al girar la cabeza, normalmente al levantarse de la cama, intenso y que dura varios segundos sin dejar secuelas. Suele repetirse.La relación entre el vértigo y los problemas cervicales
No está tan clara. Algunos médicos consideran que es inexistente, aunque la práctica clínica demuestra que muchos pacientes con problemas a ese nivel, tienen síntomas como los descritos para el vértigo.El vértigo a las alturas o acrofobia
Vértigo relacionado con aspectos emocionales
El estrés y la tensión pueden provocar vértigo, y a un nivel simbólico puede suceder que cuando nuestra estabilidad se ve amenazada se produzca una crisis de vértigo, debido a la pérdida de los puntos de referencia en nuestro mundo, por ejemplo ante la pérdida del trabajo, de nuestro hogar, ruptura con la pareja, duelo…
Recomendaciones generales para mejorar el vértigo
- Los alimentos ricos en potasio reducen los episodios repetitivos. Se recomienda comer lechuga, espinacas, espárragos, guisantes y plátanos, porque presentan un alto contenido en este compuesto.
- Desde la fitoterapia se recomiendan: Ginkgo (pues mejora el flujo sanguíneo), lavanda (para el vértigo asociado a procesos nerviosos), romero (previene los vómitos) y jengibre (recomendado para mareos, vómitos y vértigo).
- La fisioterapia y la osteopatía se centran en las estructuras afectadas por la alteración que causa el vértigo: músculos, arterias, cervicales y cráneo, cuando se asocia a estos factores. Se busca mejorar la movilidad y alcanzar un tono muscular correcto aplicando diferentes terapias.
- Los ejercicios recomendados son numerosos, existen varias opciones, siendo muy interesantes por su eficacia (si los realizas en series de 5, 3 o más veces al día y durante un mínimo de dos semanas) los ejercicios de Brandt-Daroff.
Puedes hacerlos en tu casa sentada sobre la cama. En 4 sencillos pasos aliviarás tu vértigo:
1- Colócate recostada de medio lado con la cabeza mirando hacia arriba, en una posición de 45 grados con respecto a la cama.
2- Mantén esa posición hasta que el vértigo desaparezca.
3- Siéntate de nuevo en la cama.
4- Repite la secuencia con el otro lado de tu cuerpo.
Carmen Reija
Farmacéutica,
Óptica y Tecnóloga de alimentos.
consejosdesaludintegral.com