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Educar aplicando psicología positiva es educar en la felicidad

Educar aplicando la psicología positiva es una apuesta segura para que nuestros hijos sean felices.

Educar aplicando la psicología positiva es una apuesta seguraCuando se pregunta a través de encuestas qué es lo que se desea en la vida, la felicidad aparece en los primeros puestos de la lista. Y lo mismo observamos al preguntar a los padres sobre qué es lo que desean para sus hijos.

Queremos que nuestros hijos estén sanos y sean felices. Entonces, ¿por qué no educar en la felicidad? Podemos aprender a ser felices y enseñar a nuestros hijos o alumnos a ser felices.

Ser felices es una elección

Existe la creencia, todavía en muchas personas, de que los genes con los que nacemos marcan nuestra vida, incluso nuestras posibilidades de ser felices y que por tanto, no se puede educar en la felicidad.

Es importante la educación de nuestros hijos desde una perspectiva positivaAnte esta creencia hay dos respuestas que nos colocan en un punto de partida para tomar acción y situarnos en el camino de la felicidad.

  • La primera es, que sabemos a ciencia cierta que un alto porcentaje de nuestra felicidad, hasta el 40%, depende de nuestros actos voluntarios.
  • La segunda es que hay evidencias científicas de que la felicidad se puede aprender, porque todas las personas tenemos el potencial de adquirir habilidades, que nos ayudarán a ser más felices, y porque todas las personas tenemos un cerebro cuya propiedad de neuro-plasticidad nos ofrece la posibilidad real y fisiológica de cambiar.

Por lo tanto, podemos hacer mucho por garantizar nuestra felicidad y la de nuestros hijos.

La psicología positiva

Nos ha dado a conocer los beneficios que se obtienen al incorporar a nuestra vida sencillas prácticas, relacionadas con los componentes de la felicidad como: las emociones positivas, las experiencias óptimas (fluir), el optimismo, la gratitud, las relaciones positivas, la esperanza y la atención plena.

compartir forma parte de la psicología positivaEstas prácticas nos ayudan  desarrollar nuestras fortalezas y a educar a nuestros hijos y alumnos desde la perspectiva de sus fortalezas y de lo que funciona mejor en ellos.

¿Por qué es necesario educar en felicidad?

La felicidad es el mecanismo que la naturaleza nos ha dado para premiar el crecimiento armonioso de la persona.

Educar aplicando psicología positiva es crucial, para que los niños crezcan de esta forma armoniosa. Numerosos estudios, realizados en diversas Universidades, nos muestran que aplicar la psicología positiva tiene entre otros, estos beneficios:

  • Mejora la salud física y mental
  • Disminuye el riesgo de depresión
  • Crea un clima emocional positivo, ayuda a crear relaciones sólidas.
  • Fortalece en sentimiento de pertenencia, participación y cohesión social
  • Aumenta la resilencia.
  • Mejora el rendimiento escolar, pues amplia la atención de los niños, aumenta el disfrute del aprendizaje, la creatividad, los deseos de aprender y mejora la cognición. El cerebro aprende mejor aquello que se ve favorecido por la emoción positiva y el disfrute.


Los niños son los más felices ¿por qué educar en felicidad?


Los niños muestran las emociones positivas más que los adultos, una mayor curiosidad y quedan absortos en el juego. Es un comportamiento natural que va mermándose a lo largo de la etapa escolar.

aprendiendo a través de las fortalezasPero es importante saber que la felicidad, tanto en la infancia como en la vida adulta, va mucho más allá de estar alegre o tener un talante optimista y sociable.

La educación debe ampliar su objetivo, de la instrucción hacia la facilitación en un crecimiento integral y pleno.

Esto es algo que deberían tener muy presente los educadores, los padres, y también deberíamos explicar a nuestros hijos. Favorecer el crecimiento pleno del niño significa ayudar a crecer de forma equilibrada en los aspectos físico, intelectual, emocional y espiritual para vivir una vida plena y significativa.

Añadiremos un dato positivo y es que, enseñar a ser feliz tiene múltiples recompensas, pues aumentar la felicidad de tus hijos o alumnos,  aumenta tu felicidad y aumenta la felicidad de quienes os rodean.

¿Cómo se aprende y se enseña a ser feliz?

Aprender a ser feliz consiste en actuar para favorecer el desarrollo de “canales neuronales positivos”. Al fortalecer las redes neuronales, asociadas a emociones positivas, pensamientos positivos y acciones positivas, serán estas redes las que el cerebro elija, de forma cada vez más automática para procesar la información que le llega.

Esto va cambiando la percepción de la realidad y va creando tu realidad de forma más positiva. Los canales neuronales positivos, son aquellos que se asocian a las emociones positivas (tales como la alegría, la curiosidad, la gratitud, la satisfacción, el amor) y a actos regidos por las virtudes de sabiduría, coraje, humanidad, justicia, moderación y trascendencia.

las conexiones neuronales son imprescindibles en la transmisión de la información de forma positiva

Respecto a los niños

Los niños van a aprender según las pautas que les indiquemos, según los hábitos que tengamos y los que les intentemos inculcar. Por tanto, pongamos esfuerzo en conocer cuáles son los hábitos saludables y positivos que son las claves de la felicidad y trabajemos por inculcarlos, tanto en la familia como en la escuela.

La psicología positiva plantea el reto de que las personas trabajen por su salud y bienestar, no sólo cuando luchan por sanar de una enfermedad, sino también cuando están sanas, eligiendo así entre llevar una vida lánguida o por lo contrario, de florecimiento humano.

Trasladar este enfoque a la educación significa que no podemos centrar la educación en el objetivo de superar un curso tras otro y superar problemas de adaptación y adquisición de conocimientos sino que hay que ampliar el objetivo de la educación.

Pongamos nuestro objetivo en preparar para una vida de buen trabajo, un trabajo de calidad y ético, acorde a las propias creencias y virtudes.

¿A dónde nos lleva querer ver el lado positivo de las cosas?

Querer ver el lado positivo de las cosas, supone buscar las preguntas correctas, con un enfoque positivo. Esto es clave para conseguir resultados óptimos.

Un ejemplo en el ámbito de la educación ayuda a clarificar este hecho. Imagina hacia donde se dirigen tus emociones y tus pensamientos ante la pregunta: ¿Cómo podemos luchar contra el fracaso escolar?

Es importante sembrar la semilla de la grandeza en el interior de nuestros hijosAhora te planteo una pregunta alternativa, con un enfoque positivo. Mientras la lees y tratas de responderla, sé consciente de tus emociones y hacia dónde se dirigen tus pensamientos: ¿Cómo podemos cultivar la semilla de la grandeza en nuestros estudiantes?

Seguro que has comprobado, que en función de cómo se plantee la pregunta, la emoción, la razón y la acción toman uno u otro camino.

Al dar un enfoque positivo a la pregunta, vamos a buscar la respuesta necesariamente en lo que funciona, en las fortalezas, en cómo superarnos y como llegar a ser personas exitosas y felices.

La psicología positiva se centra en lo que funciona y en las fortalezas para ayudar a que las personas vivamos un crecimiento continuo y pleno y una vida significativa.

 

Raquel Albertín.
Directora y co-fundadora
de la Fundación Fluir
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