Curar el insomnio y descubrir los factores que lo provocan​

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Curar el insomnio y descubrir los factores que lo provocan

Hablemos sobre curar el insomnio, la más común de las enfermedades del sueño y que provoca, además de la incomodidad de no poder dormir, una inadecuada recuperación energética que impide al insomne afrontar con éxito las actividades cotidianas.
Curar el insomnio y saber qué factores lo desencadenan
El sueño del insomne es de baja calidad y no mejora aunque pase un mayor número de horas acostado.
La importancia del descanso está absolutamente demostrada y, quienes no logran disfrutas de un sueño reparador padecen una serie de trastornos que afectan enormemente a su calidad de vida.
Esta situación, sostenida en el tiempo, puede provocar, incluso, patologías graves. Lo mejor es prevenir su aparición o resolverlo desde el inicio.

Los diferentes tipos de insomnio

Es importante reconocer y saber qué tipo de insomnio padecemos para así poder afrontar con más garantías de éxito cualquier tipo de terapia que queramos realizar.
  1. Insomnio de conciliación: Se suele identificar con dificultades en iniciar el sueño porque se padece un estado de hipervigilia o de ansiedad relacionado con factores externos.
  2. Insomnio de mantenimiento: el comienzo del sueño es fácil, pero no así su estabilidad. Durante la noche se presentan numerosos despertares (desvelos), y la persona amanece con una sensación de cansancio. Suele relacionarse con ansiedad aguda o con un estado depresivo encubierto.
  3. Insomnio terminal: se despierta durante la noche (despertar precoz) y no puede volver a dormirse.

El insomnio suele estar relacionado con otros problemas

El insomnio nunca viene solo, siempre va relacionado con problemas más profundos que pueden ser más complicados de detectar. Por ejemplo:
  • Un episodio de estrés agudo (problemas laborales, familiares, etc.), sería insomnio de tipo primario.
  • Un desorden emocional (como la depresión), sería insomnio de tipo psiquiátrico.
  • Una enfermedad orgánica, como la artritis o las úlceras gástrica o duodenal, los problemas respiratorios derivados de patologías como el enfisema o la EPOC.
  • Un efecto secundario a la ingesta de sustancias que afectan al ánimo: alcohol, cafeína, drogas psicoestimulantes, etc.
  • Un trastorno en el ritmo de la respiración nocturna (ronquidos). La persona deja de respirar transitoriamente (aparece apnea) y se desvela.

Recomendaciones para curar el insomnio

Como ya hemos dicho, episodios continuados de insomnio pueden afectarnos de manera muy severa. Así que cuanto antes pongamos remedio y podamos volver a descansar de manera adecuada, menos sufrirán nuestro cuerpo y nuestros biorritmos.
Para ello recomendamos:
  • Establecer y seguir unos horarios estrictos.
  • Utilizar la cama únicamente para dormir.
  • No acostarse hasta que se tengan ganas de dormir.
  • Controlar que los sonidos externos, la penumbra y la temperatura de la habitación sean adecuados para conciliar el sueño.
  • No meterse en la cama tras haber comido o bebido en exceso, ni tampoco con hambre o sed.
  • Dormir solamente el tiempo preciso para lograr un despertar descansado.
  • Mejorar la dieta habitual introduciendo alimentos ricos en vitaminas del complejo B o la asociación de calcio y magnesio. Prescindir del café, té, bebidas de cola o alcohólicas y tabaco poco antes de acostarse.
  • Evitar las siestas superiores a 20 minutos.
  • Tener en cuenta que ciertos medicamentos pueden alterar el sueño.
  • No realizar ejercicio físico violento durante la tarde-noche. El ejercicio moderado efectuado durante el día, en cambio, tiene efectos positivos.

Un punto muy importante: Cuidar la alimentación

Pese a que no se puede hablar de una única causa que explique por qué comer inadecuadamente provoca una alteración del sueño, pero se ha comprobado que tiene una notable importancia.
En el insomnio inciden varios factores entre los que destacarían el estilo de vida, los hábitos alimentarios, el tipo de comida o el horario.
Entre los alimentos que favorecen nuestro descanso se incluyen:
  • aceite de oliva, aguacates, avena (contiene avenina, alcaloide con reconocido efecto sedante),
  • fibra (en frutas y verduras habituales),
  • frutos secos (las almendras, especialmente, favorecen el sueño),
  • germen de trigo, leche desnatada (con triptófano y calcio),
  • lechuga (contiene lactucarium, látex del tallo que se considera calmante del sistema nervioso y al que se atribuyen propiedades sedantes),
  • legumbres, mango (con triptófano y vitamina B6),
  • pan integral, pasta, pavo (contiene triptófano y vitaminas del grupo B),
  • pescado azul (con elevada proporción de ácidos omega 3 y 6),
  • plátanos (con alta concentración de potasio y triptófano),
  • verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, etc.) o yogur.

Algunos remedios naturales para combatir el insomnio

Siempre podemos recurrir a remedios naturales que sean relajantes o que nos ayuden a conciliar mejor el sueño. Con este extra y las recomendaciones de cambio de hábitos y alimentación, podemos hacer grandes progresos hacia la conciliación del sueño.
Suele recomendarse: espino albar, valeriana, amapola y pasiflora, ya sea en forma de cápsulas o como infusión, aisladas o combinadas entre sí y siempre bajo el consejo de los profesionales de la salud, puesto que son susceptibles de interferir con otros tratamientos.

Carmen ReijaCarmen Reija colaboradora de Sanamente.net
Farmacéutica,
Óptica y Tecnóloga de alimentos.
misconsejosparatusalud.blogspot.com

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